martes, 9 de diciembre de 2008

El inadvertido primer mensaje

Así es un saludo, tan espontáneo como necesario y obligatorio.

El hecho de que sea algo requerido para comenzar lo hace un poco marginal, ya se sabe... muchos pensamos "suprime ese saludo y sigue con el resto, que perdemos tiempo". Son cosas que pasan en los tiempos del Viceroy en el que vivimos.

Y, aunque algunos no quieran despitarse ni un poquito no vaya a ser que el tren pase de largo (y otros ni se acercan a la estación, están siempre despistados), merece la pena pararse a pensar un ratito. Cuando la cabeza te quema neuronas de tanto pensar, sin encontrar ninguna solución, te vas a la cama y el día pasa sin más, vacío.

Eso ocurre con el trabajo, con los estudios, con la rutina... te acuestas y es "un día más". Y algunos seguirán soñando cómo pueden hacer de ése día algo más especial. Y claro que se puede... sólo hay que parar, pero no para pensar tanto, y sí para observar y sentir.

Se nos olvida sentir, se nos olvida observar. El centro del universo no somos nosotros ni nuestro trabajo, hay miles de mensajes que nos bombardean que pueden hacer, que al acostarnos, o al desesperarnos, nuestra mente se ponga en off y nos arranque una sonrisa no forzada. Todo es cuestión de valorar esos mensajes.

Y cuestión de darlos. Saludar es uno de ellos. Y lo mejor, es que no sea por obligación o necesidad, si no porque te apetece hacerlo. Mira que era fácil, y lo tanto que nos cuesta...

...Pues saludados quedáis. Este post se perderá en el futuro y casi nadie lo mirará (se puede suprimir el casi), pero que conste que sois bienvenidos.

Y pronto más, mucho más.

2 opiniones :

  1. Unknown dijo...

    En este tiempo actual tan egoista para las personas son más importante sus ritmos de vida, su rutina, su vida en definitiva que el resto de personas.

    Brillante, con que pocas líneas has escrito tanto y tan bien llevado, este blog promete, sobretodo por su autor :)

  2. Anónimo dijo...

    Toda la razon!!! di que si!!!