viernes, 27 de febrero de 2009

Freddy Jr. Krueger

Aqui estoy, manchado por la mala vida de mi padre, sin conocer a mi madre. No se cual de los dos sería el que me puso el nombre, pero me hicieron daño hasta con eso. Tener el nombre de un asesino, sin poder ocultar que soy su hijo, es algo bastante complicado de llevar. Y no duden de que he intentado ponerme apodos: Fred, Junior, Sr. Efe... pero ocultarlo resulta muy difícil, especialmente porque siempre piden el DNI para cualquier cosa.

No llegué a conocer tampoco a mi padre, salvo por lo que los films dejan recordar de él. Un tipo con cara verde, unas garras en la mano, que se mete en las pesadillas de la gente. Si debo admitir que su chaleco y su sombrero los tomé prestados, al menos en diseño. Ya que me acompaña el nombre y el apellido, puedo permitirme ese lujo. Pensaba que podría ganarme el respeto de la gente, a través del miedo si hace falta, pero hasta un grupo de niñatos en la puerta de un museo es capaz de reírse de mi.

No impongo por un motivo sencillo: no puedo delinquir, ya estoy siendo observado. Dicen que tengo un cromosoma XXXY o algo así. Tendré las tres equis, pero te digo que no me gusta el porno. Nunca me gustó, no le veía motivos. Tampoco me comparéis con el tipo ese, Dexter... no he matado nunca a nadie, ni se me ha pasado por la cabeza, ni lo podría hacer. Tengo ojos sobre mi nariz siempre...

Pasé parte de mi juventud buscando a mi madre. Incluso llegué a comprarme un mono, por si la leyenda se hacía realidad. Me recorrí, y sigo recorriendome, España entera. Creo que soy español, aunque no tiene mucha lógica, porque si mi padre era verde y yo soy blanco, mi madre podría ser de cualquier color. En cualquier caso, mi primer recuerdo es en éste país, en un orfanato. Lo peor de la infancia fue cuando nunca me dejaban coger tijeras...

No estudié mucho, casi que hablo mal. Vagabundeo por todo el país, y me río de la crisis. Yo llevo en crisis toda mi vida, y son ya más de cuatro décadas, aunque como cumplo años el veintinueve de febrero (pasado mañana, felicitadme), sólo tengo diez años. Tampoco es que haya nadie preguntando por mi para llevarme al cole.

Al final desistí de todo. Mi vida es triste, no tengo motivación. Aprendí una cosa que me gustaría exportar a todos: si eres un asesino en serie, y haces películas de miedo, no le pongas tu mismo nombre a tu hijo, que lo marcas.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Y te encontré

La mayoría de la gente pasa su vida buscando un motivo para ser feliz, y yo te tengo a ti como única razón. Por demostrarme en cada segundo que estamos juntos la gran persona que eres, por enterarme cada minuto que estoy sin tí de lo importante que eres.

No eres como el resto, pero no eres diferente. Quizás los diferentes son ellos. Tú sólo eres una obra maestra de personalidad en carne y hueso. Cada valor que das a la vida, es como el objetivo que yo quiero encontrar. Tu manera de ver la vida, es la que quería ligar a la mía.

No somos iguales, y eso es aún mejor. Un complemento ideal. No hay motivos para batallas sin sentido, ni para silencios. Y aunque todo parezca horrible las pocas veces que discutimos, también tiene su significado, el que cierra la comprensión y un abrazo.

A veces no te echo de menos, simplemente muero sin tí. Me contamino con parte del mundo que me rodea, tan inútil a veces, tan vacío, escondido en orgullos y valores difíciles de digerir. Tu recuerdo se convierte entonces, al mismo tono que tus ojos, en la esperanza de cruzar mis palabras contigo.

Una vez soñé y deseé encontrar alguien como tú. Y no sólo te encontré, mejoraste mis expectativas. A medida que más conozco el mundo, más te admiro.

No cambies nunca, sigue haciéndome reír, pensar, escuchándome y amándome. Porque así me haces el hombre más feliz del mundo.

martes, 24 de febrero de 2009

La autodestrucción del grupo

Pongamos el ejemplo de que unimos en torno a quince personas, cada uno de su padre, de su madre, algún otro de probeta. Todos tienen un punto en común, un objetivo final, que se conseguirá asistiendo a diario durante varios meses al mismo sitio.

Imagindad que el comienzo es tremendamente bueno, nada que ver con cualquier otro grupo en el que hayan estado. Hay admiración, buen rollo, gente que se complementa dentro de su heterogenoidad... en definitiva: pasa de ser tan sólo una obligación a dar ganas de ir. Todo marcha perfecto, el ambiente hace que cada uno aporte lo mejor. Aunque algunos componentes salgan, otros nuevos llegan, y consiguen que con el nuevo conocimiento todos se vayan enriqueciendo.

Cuando todo es perfecto, se desea que incluso sea eterno, es decir, en el clímax más alto, en una fiesta, llegándose a ver todos los individuos en horas extra al lugar donde suelen quedar... llega una temporada media de descanso, de varios días.

Cada uno, en su propio mundo, se vuelve adaptar, va echando de menos la felicidad que había conseguido, y se establece en su vida rutinaria, en la que al final le vale, con sus amigos de siempre, con su familia.

Entonces hay que volver. En principio, muchísima emoción, pero una vez que estás allí, no hay nada nuevo que ofrecer. El aburrimiento se apodera, y comienza cada uno a ser más como es en realidad, demostrándose entonces más fuerte las diferencias: el sentido del humor de unos, el pánico de otros, el afán etiquetador, etc. El clímax está descendiendo, y cada individuo busca el cobijo con el que más encaja, formando subgrupos dentro del grupo.

Era un grupo, y ahora son varios subgrupos y algunos de libre albedrío. Comienzan los malentendidos, por la diferencia de valores: una mirada, una palabra, lo que para unos es insignificante para otros molesta, cuchicheos, aburrimiento... Lo que interesa es terminar, y cuanto antes mejor.

La cuesta abajo en la satisfacción hace que el grupo original se autodestruya. El motivo puede ser, que ya todos ofrecieron lo mejor de cada uno, y ahora a todos les interesa tener su espacio, su hueco, ser importantes en cierta manera, y serlos a su manera. De ahí las confrontaciones. De ahí el no tener un líder fijo, aunque sea seleccionado mentalmente por todos. Quizás, otro problema sea que todos necesitan liderar, hacer las cosas a su manera, extraer su estilo y su personalidad. Y estando todos al mando, se crean las disputas.

Y también falta la comunicación. Porque antes todo el mundo sonreía, ahora lucha. La farsa de todo ésto puede ser el haber llegado al punto alto sin necesidad de pasar por problemáticas distintas, por ejemplo: El joven estudiante que se sale, y es subido de cursos directamente gracias a su gran capacidad. Llegará al éxtasis en su momento más alta, que no le corresponde. Pero puede ser superado por quién saltó cada una de las barreras que se les ponía por delante.

Me gusta creer que el universo tiene a corregirse, y me gusta pensar que cualquier pequeño ámbito es como un miniuniverso. Dentro de un tiempo, continuaré mi seguimiento sobre la autodestrucción o la corrección de éste grupo.

lunes, 23 de febrero de 2009

Backgammon

El backgammon es un juego muy antiguo, tanto, que se dice que es el primer juego que existe. Todo separado en dos colores, blanco y negro, que deben luchar por conseguir ganar la partida. Tan antiguo, tan simple, tan real.

El backgammon es la vida, los polos opuestos que se enfrentan, el deber de estar en uno de ellos. La teoría gris resulta de las utópicas mentes de los estudiosos, aquellos que basan su experiencia en sus sueños y no en la vida real. Todo (con la amplitud de la palabra) es cuestión de elegir.

¿Cuál es el negro y el blanco? Eso no importa. Somos seres específicos, con la necesidad de ser ubicados en algún sitio, de etiquetarnos. Quizás el blanco es el que acepta los valores que se le dan desde pequeño, como amar a su ciudad, su país, su equipo, su familia. Quizás el blanco es el que desea encontrar nuevos horizontes ante su inconformismo, el que ama al resto más que a él mismo. O quizás el blanco es simplemente el negro.

El árbol del backgammon humano tiene cada día nuevas ramas, que echan sus raíces para crecer nuevos árboles. Cada vez más específicas, mas locas, que nos llevan a decisiones como ¿Pepsi o Coca-Cola? tampoco hay que pasar al plano espiritual para ello. Si vamos a capas más altas, la propia raza ya es una mezcla de etiquetas... hombre y mujer. Cielo y Tierra, Luz y Oscuridad. Todo lo básico tiene su opuesto, su ficha en el backgammon.

Pero es posible que el juego estuviera mal planteado (o bien, dada la elección). Me mojo y digo que está mal: el backgammon hace que gane el blanco o el negro, cuando lo importante es lo que consigue cada uno gracias a la interrelación con el otro. Y es que, ¿qué sería del hombre sin la mujer y viceversa? ¿De la tierra sin el mar? ¿Del blanco sin el negro?

Centrando la teoría de nuevo, es probable que nuestro potencial dependa de la eficacia de nuestro opuesto. Comparación... Interrelación al fin y al cabo. Y es que el propio Backgammon no podría existir si no hay dos jugadores, si no hay alguien con fichas blancas y otro con fichas negras. El equilibrio, definiendo a cada uno en sus parámetros es lo mejor.

Por eso las cosas malvadas que ocurren sólo son parte de la lógica. El bien y el mal, como lo sentimos, es parte del juego de backgammon, que no sólo tiene como participantes a los humanos, si no a todo el universo. Pero... ¿es realmente lo malo, malo? Sólo es el otro lado de la moneda.

domingo, 22 de febrero de 2009

La estrambótica historia de Mila (3)

Mila es una más de la familia, con todos sus pros y sus contras. Ya acabó la expectación de su llegada y se esfuma lo que le hacía especial. En cierto modo, era reconfortante para ella: había aprendido a no tener que agradar por agradar, a ser sí misma, aunque eso nublara su inocente consciencia.

Su relación con la vecina es distante. Suele dejarse acariciar su peludo cuerpo, pero Mila no confía mucho en ella, y se muestra enfadada muchas veces. En cambio, se siente especialmente bien con sus dos padres. Quizás sea la madurez, la forma de ver la vida que tienen, los consejos que le supieron dar. Es fácil, al llegar la tarde, encontrar a Mila acurrucada en el cuerpo de alguno de ellos.

Parece que es el cumpleaños de la niña pequeña. Se celebrará a la tarde, aunque para Mila esto habría pasado desapercibido, de no ser por los gritos matinales. La niña pequeña se había enfadado con uno de los gemelos, pues el regalo que éste le dió no era de su agrado. Él se enfadó, discutió con su hermano sobre si debían o no haber comprado otras cosas que dijeron y se acabó todo marchándose cada uno a su cuarto con un portazo. Mila tenía miedo, se supone que es un día feliz, pero nada tiene sentido. Le comenzaba a dar auténtico pánico la infanta.

A la tarde se celebró el cumpleaños de manera oficial. Mila temblaba, en cuanto vió a uno de sus padres se escondió en su brazo y miró de reojo con sus rojizas pupilas, estaba expectante ante lo que podría suceder. La vecina se encargó de traer una tarta, y ante la sorpresa de la bola peluda, todos, exclusivamente todos, estaban sonriendo. Parecía como si esta mañana no hubiera ocurrido nada.

Incluso el muchacho le ofreció a su hermana pequeña otro regalo, con una gran sonrisa como sobre. A la pequeña éste si le hizo ilusión, lo agarró fuerte e incluso le besó la mejilla. Completamente perturbada, Mila miró la cara de todos los presentes, y observó como el otro padre guiñaba el ojo al niño, mientras éste hacía un gesto de resignación.

Confusa, sin saber mucho qué ocurría, saltó a la mesa y siguió al chico, que abandonaba lentamente la sala. Él estaba enfadado, herido en su orgullo. Apretaba sus puños fuerte, como aguantándose. Pero miró atrás y vió a su hermana, la misma que le había reprochado esta mañana, ser feliz con su nuevo regalo. El joven esbozó una pequeña sonrisa.

Pensativa, Mila volvió con el resto. No sabía que tenía que hacer. Entonces sintió como alguien la acariciaba. Era la vecina. Aunque no le gustaba como lo hacía, Mila sonrió, le devolvió el gesto de cariño, y la mujer sonrió y gritó a todos qué bonita era Mila.

Había mentido, pero era agradable.

jueves, 19 de febrero de 2009

Son los sueños realidad o sueños

La vida sigue su transcurso, lenta, uniforme. Nacemos, crecemos, aprendemos, hacemos algo y morimos. Esa es la realidad, y Miriam lo sabe, a pesar de tener sólo unos veinte años. Ya ha descubierto demasiado lo que es la realidad, el cómo todas las cosas preciosas tienen manchas demasiado grandes que son difíciles de esconder. Puede sonreír cada día, puede llegarse a sentir satisfecha con lo logrado, pero siente la desesperación de que todo es tan triste y amargo que no merece la pena preocuparse demasiado por las cosas.

Cierra los ojos, triste. Una noche más, como otras tantas. Su mejor alivio: el momento de soñar, aunque lo hace continuamente, intentando romper las reglas, lo habitual, la cruda realidad. Soñar es lo poco que le salva de la rutina, que le mantiene la más sincera de sus sonrisas, pues en sus sueños de ojos abiertos puede ser como quiere, puede hacer más de lo que puede, aprenderá, se relacionará, y nunca sabrá cual es el final, porque las reglas no existen. Los ojos cierran, esboza una agradable mueca que nadie puede ver, pero que ella percibe.

Un estruendo la despierta. La lluvia cae sobre su rizado cabello. Exaltada, descubre que nada es como creía ser. Estaba en una especie de jungla, con altísimos árboles que parecían rascacielos. Eran tan, tan altos, que las nubes estaban debajo de las copas. Lo primero que hizo fue mirarse. Su ropa ha cambiado, nada que ver con la que tenía al acostarse. Ahora llevaba unos ropajes complicados de nombrar, que nunca había visto. Una especie de falda a media altura, de colores marrones, y una blusa que le quedaba ajustada en el torso, terminando en manga larga.

Antes de que pudiera seguir percibiendo que es lo que ocurría, se giró al notar un extraño ruido a su espalda. Había un animal que no podía reconocer: una especie de tortuga con patas de perro y un cuerno en su cabeza. La miraba amenazante, gruñiendo ante la descontrolada presa humana. Miriam corrió, clavandose distintas ramas en sus descalzos pies. Corrió mientras se sentía perseguida por la extraña criatura.

Y corrió tanto, hasta quedarse sin aliento, que al mirar atrás no encontró nada. Absolutamente nada. No había rastros del monstruo, ni rastro de los árboles. Pero tampoco le molestaba la luz del sol. Simplemente no había nada, un espacio blanco y vacío, en un suelo de mármol. Se arrodilló, colocó sus manos en el propio suelo, y lloró. Lo hizo de alegría. La locura en la que estaba inmersa le encantaba tanto que era irresistiblemente agradable.

Oscuridad. Todo lo blanco se hizo negro, y no alcanzaba a ver nada. Un rayo apareció a lo lejos, para no desaparecer, quedarse completamente perenne, formando una franja de luz. Miriam se levantó y se acercó a él. Parecía muy lejano, demasiado lejano. Estuvo más de diez o veinte minutos corriendo, pero siempre estaba lejos. Entonces cerró los ojos, apretó los puños, y deseó que fuera el rayo quién se acercara a ella.

Sucedió. Lo tenía delante de sus narices. La luz, a pesar de estar al lado, no le molestaba. Era cálida. Miriam estiró su mano, para tocarlo. Un chispazo salió de pronto, alcanzándole la palma.

Abrió los ojos. Estaba en su cuarto, en su cama. Todo había sido un sueño, pero se mostraba feliz. Se tocó la cabeza, estaba sudando, tanto como si hubiera corrido mucho tiempo. Necesitaba agua, así que encendió la luz, para presenciar con horror una terrible escena: su cama estaba manchada de sangre. Se levantó de un salto, miró y lloró de terror. A su lado había un espejo, uno que siempre estuvo ahí, y al mirarse casi por inercia, descubrió su rostro manchado. Pero no le dolía nada.

Golpeó el espejo con su mano, sin comprender que ocurría. Se tocó, estaba, aparentemente, intacta. Pero ahora el espejo tenía sangre. Entonces Miriam observó la palma de su mano: tenía una herida, justo donde le alcanzó el chispazo de sus sueños. No le dolía, pero si sangraba.

Miriam llamó al hospital. Los ATS llegaron, pero sólo vieron una joven asustada. La habitación estaba bien, no había ningún problema.

Hoy en día, Miriam pasa las horas en el manicomio. Pero a pesar del dolor, sonríe. Al menos escapó de la rutinaria realidad.


martes, 17 de febrero de 2009

Rodrigo&Er_Sáu: ¿Qué hacemos esta tarde?

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# embió un zumbido

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
ey, colegui q pasa

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
k ise tio

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
No sé, dime tú, osea, que ocurre, estaba ocupado, ¿sabes?

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
vte ar carajo ya iyo y dime k acemo ta tarde

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
Pero por Dios de mi Opus! ¿Has visto como está el tiempo?

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
xro si ace un (#) der carajo
iyuuuuuuuuuuuuuuu

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
Osea, pues por eso, ¡qué calor, majo! Como que las axilas me sudan rápido y no me apetece

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
iyo q ise ompare
enga ya vamo a da 1vuelta o argo
enga
iyo
ctxta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
Tranquilo, tranquilo

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
Necesito algo más de aire para poder salir, me pasaré la tarde en casa.

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
pringao segruo k vas studia o argo deso i es fiesta mñn

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
fiezzzzzztaaahhh jajaja

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
iyuuuuuuuuuuuuuu
se te va la olla campeon

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
Lo siento colegui, tengo el día ocupado, nos vemos mañana mejor

<<<(*)Er_Sau(*)>>> #El hUmAnO eS hOmBrE hAsTa El RaBo# dice:
tsssssss
enga buscare a la jeni
aio

Rodrigo, nombre de Campeón dice:
Chao!!

lunes, 16 de febrero de 2009

Menos probabilidades de estar solos

Alan Boss es astrónomo, y afirma que cada una de las estrellas que vemos en el cielo tiene posibilidades de tener un planeta como la tierra en su órbita. O mejor dicho, Supertierras, ya que el tamaño para ser percibido por el telescopio Kepler de la NASA debe ser unas veces mayor al de nuestro planeta. Los avances contínuan, y en un tiempo se podrán percibir planetas incluso más pequeños que el nuestro.

Hablemos de matemáticas, de las que asustan: Si hay 100.000 millones de estrellas como el Sol en nuestra galaxia, y hay 100.000 galaxias en el universo, puede haber 10.000 trillones de planetas con capacidad para albergar vida. Sería demasiado egoísta decir que somos los únicos (y bastante patético para el resto del universo que una raza como la humana sea la que domine).

En cualquier caso, no es tan fácil encontrar otra vida inteligente (o vida, sin más). Y es que, aunque es probable que exista, no se tienen los medios técnicos como para observar con rigor el universo, y tendrían que darse varias opciones, como que el tiempo de existencia de esos seres sea síncrono con el nuestro. Y, si en el mejor de los casos, lo encontramos, llegar a ellos sería una odisea prácticamente imposible hoy día.

Y para los más ilusionados con encontrarse un E.T., un Alien, o un Namekiano, decir que para Alan Boss, lo más probable es que esa vida inteligente no sea más que bacterias hoy día.

domingo, 15 de febrero de 2009

¿Y si Marta no hubiera desaparecido?

Marta del Castillo es noticia por el lamentable hecho de ser asesinada, con tan sólo 17 años, y lanzada al río en Sevilla, por su ex-novio, de 20 años que ha confesado el asesinato. El caso se ha llevado con especial atención tanto por los medios regionales (Canal Sur), como con los nacionales (especialmente la morbosa Noria).

El clima creado hace un año cuando en Huelva desapareció MariLuz, todo el revuelo formado por su padre, el caso también de la aún desaparecida Madeleine en Portugal, más mediático incluso, hacen que las noticias de menores desaparecidas tomen mayor importancia. Pero no nos engañemos, si vemos Gente (La Primera), descubriremos muertes, asesinatos y desapariciones a diario. Es quizás el programa más sangriento de todos.

Pero claro, es más espeluznante para la sociedad general hablar de una menor que desaparece misteriosamente, es, macabramente, la "moda" de la "actualidad" televisiva. Un tema para hablarlo tanto en noticias, como en programas del corazón, para crear reportajes, para fabricar series de varios capítulos.

Se muestra como algo excepcional y terrible, algo puntual. Y es totalmente cotidiano. Cada día aparecen noticias de mujeres que mueren a causa de sus parejas, de jóvenes asesinados en el instituto, de parricidas, de robos con víctimas por medio... pero sólo ocupan un minuto del telediario.

Si el asesino de Marta hubiera dejado el cuerpo justo donde la mató, nadie la conocería al nivel de hoy en día. Nadie habría alimentado el morbo de la búsqueda, los miles de mensajes por "tuenti", y sería, simplemente, un suceso más del día.

Es terrible, pero es cierto. El problema está ahí, la justicia, la ley, las fuerzas del orden, no consiguen nada, mientras las víctimas crecen día a día, por detrás de los números o los minutos en televisión. El mundo da miedo.

Al menos Marta podrá ser recordada. Descanse en Paz.

sábado, 14 de febrero de 2009

San Valentín crítico

Ésta fecha es un clásico, de las más fáciles para los que escribimos algo, porque siempre pondremos lo mismo, como en Navidad, Fin de Año o cualquier otra.

San Valentín está en crisis, para ir en concordancia con el año. Las ventas de objetos para el día de los enamorados han descendido un 30%. Y otro dato estadístico curioso, las parejas "light"que se crean durante las navidades para llevarse ése cariñito para el cuerpo tan necesario, suelen dejarse hoy.

Así que el amor está en crisis. O no, porque para ser repetitivos, diré que San Valentín es todo el año, y no sólo hoy. Tampoco es un motivo para tener que regalar algo, ya que materializa la relación, cuando el mayor regalo debe ser el respeto y cariño mutuo todos los días. Oh, que ñoño me ha quedado, pero es la pura realidad.

Dejo un vídeo, que os dejará sin palabras:


jueves, 12 de febrero de 2009

Y sin embargo...

Creo que llevo desde el primer día que creé éste blog, intentando poner ésta canción. Por una cosa u otra, nunca daba el paso, así que hoy me atrevo.



Me encanta este fragmento del directo de Sabina. La chica canta también muy bien, pero el enlace entre ambas canciones es una fusión tremenda. El amor desbocado y entregado de la versión clásica, contra la ironía de cada línea del maestro jienense, cargado de una pasión del no te quiero, pero si.

Cada fragmento, con toda la locura del amor: De sobras sabes, que eres la primera, que no miento, si juro que daría, por ti la vida entera, (...), y sin embargo, un rato, cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera. Se esconde en el deseo de tener siempre más de lo que posee, algo tan inexplicable como humano...

En realidad, pensaba explicar la canción. Pero es que basta con leerla, con sentirla, con empatizarse en el papel de sentirse así, con todo y con nada. Así que os la dejo, es para disfrutarla:

De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.

Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.

No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.

Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.

Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.


Y lo contento que estoy yo, porque sólo me envenenan tus besos, mi adicción, mi droga.

martes, 10 de febrero de 2009

Progresistamente incorrecto

Antes de comenzar el artículo, recordar que Eluana ya descansa en paz.

Tras éste inciso, centrémonos en el tema. Una noticia de hoy me ha llamado la atención sobrecogedoramente: Chamizo, defensor del pueblo andaluz, dice que la crisis está afectando duramente a todos, y los más perjudicados son los inmigrantes sin papeles, que viven en una situación aún más crítica. Otro chico, cuyo nombre no leí, decía que debemos de recordar que tras las cifras hay personas.

Sin lugar a dudas, progresistamente incorrecto. El victimismo y el bien común parecen las causas más claras para el progresista actual. Casi vomito la comida ante tal desfachatez enmascarada. La crisis efectivamente nos afecta a todos, pero parece que nadie quiere mirarse al espejo para saber la situación en la que está.

España necesita salvarse a sí misma de una situación bastante grave. Independizarse se convierte en una odisea, sobrevivir en el trabajo es casi un milagro diario. Las noticias de los ERE (expedientes de regulación de empleo) son cotidianas o los trabajadores que no pueden cobrar por la insolvencia de sus empresarios, caídas tras el nefasto sistema económico implantado.

Pero hay más: la dudosa calidad de la justicia, el como el chico acaba muriendo ante el grande, el como el grande se hace chico de pronto, como los gobiernos van a tener más poder aún sobre el usuario normal tras éste período, el patético estado de algunas carreteras regionales... en fin, la cosa está mal.

Si España fuera el paraíso, como creíamos que era hace unos años, vería bien ayudar a inmigrantes indocumentados. Pero me resulta básicamente imposible salvar al vecino si no conseguimos salvarnos nosotros antes. Por eso, las palabras de Chamorro y esa tendencia social me parecen chorradas.

E intento luchar contra mi ideología, pero no encuentro motivos. Le doy vueltas, pienso que la globalización incluye ese tipo de ayuda, creo que el ser humano debe ayudar por propia inercia. Y sé plenamente que la situación de los indocumentados es mucho peor que la de aquí, en la que se juegan su vida. Pero siguen sin salirme las cuentas de los objetivos que se persiguen.

Si ayudáramos a los países de esos inmigrantes a crecer, y no a matarse con la venta de armas, sería un paso. Si se juzgaran a todos los jeques que dominan el continente africano, si las mafias dejaran de ser útiles para los gobiernos, lo comprendería.

Pero a día de hoy necesito salvarme yo, luego a mi familia, luego a mi gente, a mi ciudad, a mi país y al resto. Es como la típica pirámide de Maslow, pero cambiamos los escalones por otro tipo de grados. Si ahora ayudamos a los indocumentados, podemos hacer daño al mismo tiempo a los que están mal aquí.

Y para terminar con ésta hipocresía que hoy invadía el televisor, quiero preguntar, ¿Chamizo habría dicho lo mismo si ésto no le ofreciera un puesto de trabajo?

lunes, 9 de febrero de 2009

La estrambótica historia de Mila (2)

Mila se sentía mal. Sus rojizos e inquietos ojos miraban apenados hacia el suelo, como si la gravedad los empujara más allá de donde ella quisiera. Había cosas que no podía entender en su nueva vida, lejos de la tienda de animales donde nació.

Tenía la libertad suficiente como para andar por cualquier sitio, y en sus primeros días había aprovechado para enamorarse de todo lo que encontraba nuevo. Los gemelos decían que parecía hiperactiva, que estaba un poco loca. En realidad no sabían que sólo exploraba, pero le creaban indirectamente una personalidad que Mila quiso adaptar, con la que se sentía a gusto.

Pero al poco tiempo, cuando Mila creía conocer bien la situación de su casa, cuando creía que conocía bien a los inquilinos, los gustos de todos, tras darle su confianza, su juego, su compañía, tras todo ello, cuando podía ser más sincera que nunca, sin maldad, sólo por seguir agradando, encontraba la negativa como respuesta.

La pequeña le dijo a Mila que ella le molestaba. Eso le dolió mucho, se retiró y se entristeció. El resto lo notaron, y pensó que podía ser un caso aislado, quizás ante la ingenuidad de la niña. Pero al poco tiempo se volvió a repetir, en éste caso con la vecina, aquella a la que le mordía la mano de vez en cuando y le devolvía una caricia en su peludo cuerpo. Había lamido sus zapatillas, y eso enfadó a la mujer, que le retiró la palabra a la pobre criatura.

Cabizbaja, sin entender lo que ocurría, el por qué la gente se comportaba así, comenzó a pensar en las distintas posibilidades: quizás había cometido errores, quizás era un mal día, quizás era demasiado pesada y comenzaban a ignorarla. Lo único que tenía claro Mila, es que cuando dejan de aceptarla tal y como es, se siente mal.

Uno de los padres se agachó, para animarla. Le comentó que era muy simpática, pero que había que progresar, seguir evolucionando dentro del ecosistema que era aquella casa. La emoción del principio acabó, ahora es una más, y eso le convierte en alguien que debe sentir plenamente todas las emociones de estar integrada. No siempre se llevará bien con todos, no siempre serán risas, y habrá días en los que todo parecería más difícil, simplemente porque somos así de complejos. Él decía que para tener la relación que tiene con su pareja, también habían pasado momentos difíciles, no por ello duros, que son capaces de hundirte, pero lo importante era salir hacia delante.

Mila levantó la mirada. Pensó para si misma en lo mal que lo está pasando, cuando sabe que el otro no te intenta molestar aunque lo haga. Sabe que eso puede hacer daño a su familia, a sus amigos, y sabe que a veces debería de callarse y demostrar su molestia de otra forma, con otra mirada, con otra gracia. Mila no quería que nadie se sintiera como se siente ella.

Botó sobre la mano de el padre que le animaba. Acarició sus pelos con el brazo del hombre, en muestras de agradecimiento. Mila volvía a tener la mirada hacia el frente, volvía a ser cariñosa y divertida con todos. Pero su inocencia, sus ganas de darlo todo, eran menores. Su sonrisa también estaba más cerrada.

domingo, 8 de febrero de 2009

El trabajo de la crisis... ¡gorrillas!

Nos invaden bestialmente. Los gorrillas están en las calles y es un trabajo bien duro, como explican en el primer capítulo de la serie Malviviendo que podréis encontrar facilmente para ver online. Una calle, muchos coches, desprestigio social, competencia y meterte en problemas continuamente es parte de la idiosincrasia de la profesión de la crisis.

Así es. Crisis. Con el paro a límites altos, los gorrillas empiezan a surgir de la nada, buscando cada uno nuevas formas de llevar el negocio hacia delante. Hay de todo tipo: gorrillas viejetes, casi todos rechonchos y bajitos, gorrillas internacionales, ya sean marroquíes, rumanos o negros, gorrillas yonkis que parecen un videojuego al moverse, gorrillas con su peto amarillo fluorescente, algunos con una acreditación de dudosa existencia que te piden un importe exacto, y hoy, visto por mi, gorrillas con chaquetas de cuero.

Se está planteando meter al Gorrilla (éste con mayúsculas) como una profesión, ya sea mediante un FPO o un ciclo de grado medio. Aunque viendo la aceptación, es probable que lleguen incluso a Técnico Superior de Sugerencias y Ayudas en el Aparcamiento Urbano. Después, quien sabe, quizás los Gorrillas lleguen a ser importantes en zonas de trabajo. Por ejemplo, una empresa, un Gorrilla, para que sus empleados puedan aparcar en condiciones. Eso podría llevarlos a la licenciatura.

No es fácil. La zona azul y naranja que invade varias ciudades españolas es su peor enemigo. Malditas máquinas, siempre intentando llevar a cabo el trabajo del hombre...

Dejando de lado la ironía, parece que en Sevilla se multarán a éstos gorrillas por estar dando la lata. Se habla de una buena cantidad económica a compensar a las fuerzas de la autoridad. ya podría existir esa ley en todo el mundo. Es patético que un terraplen sin dueño, sea apoderado por estas mafias y te exijan pagar los nosecuantos céntimos que vale que ¿vigilen? tu coche.

Fuera los gorrillas, son un cáncer en la sociedad actual. Está la cosa muy mala, hay que buscarse las habichuelas, pero ser gorrilla llega a parecer lo peor de todo. ¡Fuera! ¡Fuera!

sábado, 7 de febrero de 2009

El elogio puede ser un problema... ¿para quién?

No está de moda en la sociedad actual elogiar. Su primo, el antónimo ése de criticar, suele ganar cualquier duelo. Muchas veces es reconfortante y agradable recibir un elogio, o al menos lo es casi siempre. Pero vamos a ponernos en el caso contrario, en el que la obligación sea elogiar y más si es en una dinámica de grupo.

La primera en la frente. De momento tienes que sacar algo bueno de una persona que quizás no te caiga bien, o de la que quizás realmente no veas nada bueno. Escribir un elogio, o decirlo en voz alta, puede sacar esa parte hipócrita que casi todos llevamos dentro (recordando que ser brutalmente honesto sólo le sirve al Dr. House). Puedes tener suerte y admirar o tener ganas de decir algo bueno a la persona que te toca. Con eso, todo va mejor, pero depende del factor azar enormemente.

Y luego está recibir el elogio. Si lo que te dicen es algo común, o de sobras conocido, casi muestras indiferencia. Pero a veces el elogio puede demostrar la parte que ven de ti y tú sabes que no eres, por lo tanto, lo que espera mejorar, empeora.

Si es en voz alta, y te lo dicen a tí, vale. Pero hay un porcentaje de personas con un ritmo competitivo, aunque sea interno, muy alto. Y escuchar en voz alta que se ceben a elogios con otra persona puede ser hasta contraproducente contra el que escucha, que podría verse en inferioridad frente a la "grandeza" del otro.

Es decir, que elogiar es tan difícil como que te elogien o escuchar que elogian a alguien. Así que me considero completamente en contra de las dinámicas de autoestima. Personalmente, no me he sentido nunca mal, pero considero la situación y me hace pensar.

También, como cada persona es un mundo... prefiero una crítica constructiva, sea cual sea, que un elogio al azar. Otra cosa es que se reconozcan méritos.

En fin, que lo mejor es salir ahora de fiesta y pasarlo bien. Buena Noche!

jueves, 5 de febrero de 2009

Eluana: su vida es morir

Eluana salta a la palestra en el mundo mediático. Como todas las personas, está destinada a morir, sólo que su padre quiere decidir sin permiso del destino. A los 17 años sufrió un duro accidente de tráfico que la dejó en estado vegetativo.

La polémica está servida, y como bien se podría decir, con la Iglesia hemos topado. El Vaticano se mueve en su campaña contra desconectarla y dejarla morir. Su padre, casi tiene conseguido, para éste martes, su objetivo desde hace tiempo: acabar con lo que considera el martirio de su hija.

"Cuando Eluana deje de existir volverá a una dimensión humana, porque hasta ahora ha vivido en una dimensión inhumana. Mi hija ha sido violada, continuamente invadida en su cuerpo, objeto de una violencia que ella habría definido como inaudita, inconcebible e inaceptable". Esas son las palabras de Beppino, su padre.

Comienza la lucha entre la verdadera moral. La moral cristiana, en la que mantener la vida está por encima de todo, o la libertad de poder elegir cuando y cómo morir. Dos posturas que serían mas sencillas si no se radicalizaran en ningún aspecto, y considerando los casos excepcionales, como éste, o como lo fuera Ramón Sampedro, o como muchos otros que siguen sin ganas exhalando aire día a día mientras no son más que una reliquia de piel marchita para sus familiares, casi una cárcel de la que no pueden escapar.

Como digo, Beppino tiene la de ganar. El problema de todo ésto es que realmente nunca podremos saber la opinión de Eluana, la verdadera protagonista, que siendo una cría tuvo que sufrir el trágico final de la vida humana y pasar a la camilla de un hospital.

¿Hay límites en la libertad personal? ¿Hay una salida lógica para éste conflicto? ¿Ganarán otros enfermos con capacidad de respuesta si se acepta el suicidio en casos extremos?

En mi opinión, Eluana, descanse en paz.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La estrambótica historia de Mila

La familia se había reunido para comer. Eran seis: los dos padres, los tres hijos y la vecina. Parece que celebran algo, por los capirotes festivos que tenían todos en sus cabezas, incluídos los matasuegras que no dejan de chirriar en sus bocas y la cantidad de serpentina esparcida por el suelo.

Es una mesa redonda, todos pueden mirarse a la cara. Los dos padres, cogidos de la mano, están expectantes, con un inusual brillo en los ojos que denotaba intriga ante una muy sospechosa sorpresa. Los hijos, vestidos con sus uniformes del colegio, se mantenían en silencio, demasiado serios, preocupados. Eran dos varones y una hembra, ésta la más pequeña, los otros dos gemelos. Entre uno de los padres y la hija pequeña, se encontraba la vecina, con sus rulos en la cabeza, su bata rosa y las babuchas celestes, dejando ver unos calcetines que subían algo más de los tobillos.

Los dos padres se giraron, y al volver a darse la vuelta, sacaron algo de la nada: una caja de cartón de unos 30 cm por cada lado, con unas dimensiones tan exactas que hacían un cubo perfecto. La sonrisa de ambos dejaba claro que habían lavado sus dientes a conciencia para la ocasión. Estirando cada uno un brazo, pusieron la caja justo en medio de la mesa. Los hijos y la vecina miraban con ojos como platos... ¿qué tendrá?

La caja saltó. No mucho. Casi parecía una breve vibración. Para la hija pequeña, los dientes cada vez más blancos y grandes de sus padres era una situación molesta, que le comenzaba a secar los ojos. En un acto de buena Fe y de iniciativa, la vecina abrió la caja de cartón.

Estalló la sorpresa. Había una especie de bola de pelos, casi una pelusa enorme, de color grisáceo y con algunas puntitas amarillentas. Se le distinguían dos ojitos pequeños e inquietos, con un tono rojizo, o rosado, y una boquita con labios carnosos. Era una criaturita entrañable, de las que te miran parpadeando y sin tener pestañas te las imaginas. Sin articulaciones, sólo una bolita de pelos con ojos y boca que saltaba. Junto a ella, un papel.

Mila. Eso ponía en el papel, que uno de los gemelos leyó en alto. La siguiente mirada fue dirigida a sus padres, que sonreían incluso más que antes, ilusionados ante tal regalo. Todos se miraron entre ellos, todos miraron a Mila, la criaturita, y todos chillaron de manera ensordecedora.

Uno a uno la fue acariciando. Los tres hijos, los dos padres y la vecina. Pobre vecina, se ganó un bocado de Mila. Es lo que ocurre cuando estás dónde no debes estar. En sólo unos segundos, la nueva inquilina había invadido el corazón de todos, se había convertido en una más.

La familia se había reunido para comer. Eran siete: los dos padres, los hijos, la vecina y Mila. Y sólo es el principio.

martes, 3 de febrero de 2009

Cinco

- Cinco.

El semáforo apura a su monigote verde, que empieza a parpadear, lo suficiente para detener el tiempo, para percibir una forma, una figura que me llama la atención. Quizás sean los colores de tu ropa, tan a la moda, tan elegantes. Quizás sea el pelo que reposa sobre tus hombros, o las gafas de sol que tapan una mirada que comienzo a imaginar.

- Cuatro.

Mis ojos se han clavado en tí. Estás un poco más cerca, quizás no lo suficiente, aunque preveo que llegarás a mi lado en breve. Me fijo en tu nariz, en tus cejas, en tu boca que sella un semblante serio, cotidiano, rutinario. Sigo parado aunque debería de cruzar.

- Tres.

Estás a un paso de mí. Me llegas a los hombros, y tu pelo parece una red en la que quedaría atrapado. Me ilusiono mientras sigo poniéndole forma a tu mirada, pero ahora, más cerca, percibo tus grandes ojos. El paso rápido, el movimiento constante, sólo le da dinamismo a tu belleza.

- Dos.

A mi lado. Acabo de girar la cabeza, te sigo mirando. Me da tiempo a ojearlo todo, desde tus piernas hasta tu torso. Mis labios se abren, en una muda exclamación, y siento que tu cabeza comienza a girar. El tiempo parece más rápido, aunque no he perdido la cuenta.

- Uno.

Me miras de reojo justo al pasar. No sé si te vi sonreír o lo he soñado, pero es una imagen que guardaré con dulzura entre mis recuerdos. Tu olor ha sido fugaz, intenso. Desearía decirte algo, conocer al menos tu nombre, o si eres real. Tu mano agarra fuerte el bolso, y la silueta que me muestras puede ser un pecado para mis noches, una esperanza para mis días.

- Cero.

El tiempo pasa más rápido. Te pierdo entre la gente. El semáforo se puso en rojo y los coches salían a toda pastilla. Sigo mirando hacia atrás, por si te encuentro, pero ya no estás.

No sé quién eres. Posiblemente nunca sabré nada de tí. Pero jamás cinco segundos fueron tan largos.

lunes, 2 de febrero de 2009

La Superbowl con sorpresa de 10 segundos

Hoy traigo una curiosa noticia, breve y concisa. Para situarnos, la Superbowl es el mayor evento del Fútbol Americano, como la final de la Champions en Europa, con todos los americanitos enganchados a la TV. Eso supone que los anuncios se pagan muy caros, y si no me equivoco, con intenciones de no rectificar, lo de la teta de Janet Jackson fue en un espectáculo previo a la Superbowl de hace unos años.

Pues lo de la teta este año se queda corto. En Tucson, una ciudad del sur de Arizona, en una de sus empresas por cable, Comcast, se coló lo que vamos a ver en éste vídeo:



Casi nadie lo percibió, sólo los televidentes de la empresa Comcast. Bueno, la noche se puso calentita. Y se agradece la censura en el vídeo para que todos podamos verlo.

Por cierto, no sé ni qué equipos jugaban, ni como se juega realmente. Sin lugar a dudas somos dos mundos distintos el Viejo Continente y los EEUU... Sólo una noche, escuché en la radio por culpa del insomnio, y ni los propios periodistas sabían de que iba el rollo (aunque eran los de Carrusel Deportivo, que tampoco es que sepan mucho de que va cualquier cosa...)

domingo, 1 de febrero de 2009

El Papa, en youtube

Uso Mozilla Firefox como navegador de internet, lo que me lleva a no escribir nunca las direcciones completas en la barra de navegación. Por ejemplo, si quiero entrar en www.marca.com, con poner marca me vale. En realidad, se trata de un proceso por el cual Mozilla realiza una búsqueda en Google, y te devuelve la primera dirección lógica.

En algunos casos, hay noticias en Google que superan esa "lógica". Lo puedo comprobar cuando simplemente escribo "youtube" en la comentada barrita, y me aparece la búsqueda con una primera entrada curiosa: El Papa, en youtube. Lo cierto es que ni la primera vez ni la segunda lo tuve en cuenta, pero hoy me ha dado por cotillear y he pulsado el enlace.

Me lleva a una página de una tal rafaela.com, con la noticia del Papa. Resumiendo el texto nos quiere dar a entender que la Iglesia se apoyará en youtube para acercarse a la gente. Al día, se colgarán varios vídeos de Ratzinger comentando sus cosillas, aunque no dejan pasar por alto la siguiente frase, al parecer del propio Benedicto: "Sería una pena que nuestro deseo de amistades 'on-line' deteriore nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra vida cotidiana. Cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla".

Sin que sirva de precedente, creo que lleva razón. O al menos, el porcentaje de razón que le queramos dar según el punto de vista. A mi, como destructor de la Iglesia actual, me parece fenomenal que intenten dar el pasito de acercarse más a la gente, aunque a la vez creo que sólo se trata de oportunismo. La Iglesia tiene el potencial suficiente como para poder transmitir y hacer más de lo que hace sin necesidad de internet. Y respecto a los amigos 'on-line', más de lo mismo.

Se tiende a generalizar de que los que utilizan internet son los típicos frikis que no saben salir de casa, tienen las persianas hacia abajo y se quedan hasta altas horas de la noche con café y la luz del monitor como compañía. Gravísimo error el de Benedicto, pues, aunque existan algunos así, no todos son así. Y perdonen mi insolencia, pero al representante de Dios en la tierra se le debe dar caña por cualquier error.

Esperemos, en cualquier caso, que si Ratzi (me gusta llamarlo así) le da por ver youtube en serio, se distraiga con cosas interesantes como hace todo el mundo. O que utilice la herramienta bien, y no se enganche a ver vídeos de chorradas a diario.

En fin, concluyendo. Que a Google le interesa mostrarnos antes lo del Papa (entre otras cosas), que la funcionalidad de un navegador más fácil. Quizás sólo sea un fallo, o algo puntual. Ya otra veces se corrigió a sí mismo...

Y buen mes de Febrero.