Quiero más, más...
Las necesidades de los seres humanos son relativas. A día de hoy, con la crisis invadiendo medio mundo (porque considero China la otra mitad) dejan claro los objetivos que debemos conseguir. Mucho ojo con esa palabra: objetivo.
El ser humano es como una máquina, necesita tener un proceso que realizar, un fin. Cuando no es así, existe la posibilidad de que el mecanismo interior de cada uno empiece a fallar, absorbiéndose por la locura, que al fin y al cabo, es encontrar un objetivo nuevo por paranoico que parezca.
Centrémonos en las personas "normales", si es que las hay, pues creo que sólo conozco una, y te aseguro, querido lector, que mi ego no es tan grande. Objetivos poco a poco, como por ejemplo, los estipulados por la sociedad: tener un trabajo, una pareja, una casa, un coche. Imaginemos que hemos avanzado tanto que ya tenemos incluso hijos. La batalla es tan constante, el cambio de objetivos es tan frecuente, que casi no nos damos cuenta en la espiral de misiones que vivimos.
Pero también hay objetivos más pequeños, necesidades específicas, útiles para el día a día, que lo haga más especial. Si tienes por fin dinero, y descubres que puedes tener más, el inconformismo te llega para buscar la capacidad de generar más beneficios. Sólo es un ejemplo, aleatorio de tantos millones como podríamos escribir cada uno: desde que te quede el pelo bien, tener una prenda nueva, o saber hacer algo.
Estos mini-objetivos, ese inconformismo por querer ser ¿perfectos? llegan a ocasionar problemas en las personas. La obsesión a la que están sometidos puede ser tan grave como no tener nada que buscar en la vida, como lo que al principio comentaba de no tener objetivos. Y hago énfasis en la palabra "perfectos": el ser humano no suele buscar la perfección, si no estar por encima del resto tanto como sea posible.
Lo cual, a su vez, es imposible. Puedes ser rico frente a unos millones, y ser ridiculo ante un puñado. O puedes ser el más veloz del mundo y no tener la inteligencia suficiente para resolver un problema matemático. Pero todo es gradual, es decir, aunque cojamos al mendigo más pobre, y le demos todo de golpe, llegará un momento en el que necesitará más.
El espíritu competitivo sólo lo puedo explicar con una frase bíblica: "Dios nos hizo a su imagen y semejanza", todos deseamos poder crear, poder ser superiores, poder controlarlo todo. Incluso, luchar contra ésta afirmación es mostrar inconformismo y buscar ser superiores intelectualmente al resto.
Y puede parecer un problema, pero si le hacemos un poco de caso a Aristóteles y vamos al famoso término medio, esta capacidad competitiva innata del ser humano, la insatisfacción, puede ser realmente bella. Es quizás la mejor forma de evolucionar a la especie. Hasta donde no se...
Creo que a Maslow le faltan unos tropecientos mil pisos en su pirámide.







3 opiniones :
Como dijo Tolstoi: 'Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo'.
Es bueno ponerte objetivos para mejorar, pero querer más y más... al final nunca estás contento con lo que tienes y nunca podrás ser realmente feliz.
hombre en exceso nada es bueno, pero si es necesario tener nuevos objetivos o aspiraciones, sino, ¿que hariamos aqui? Pero tambien hay que saber apreciar lo que se tiene, y el esfuerzo con el que se haya logrado.
El ser humano...somos asi de indecisos e inconformistas xD
La felicidad es relativa, pues cada uno tiene la cota de su felicidad en unos objetivos y que nada tienen que ver con el del otro, pero en parte tienen que ver todo, y es que en la mayoría de los casos, los objetivos crecen.
Un saludo para los satisfechos y para los insatisfechos también.
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