domingo, 3 de mayo de 2009

8. La Clase

Mucha gente se agrupa formando colas en las calles de Andalan, la Capital del Reino de Astrid. Llegados desde las cuatro esquinas del país, algunos extranjeros de países de la Alianza, burgueses, campesinos, soldados, jovenes o viejos, todos aguardaban para poder entrar en la escuela de magia. Hoy era un día especial, más allá de la típica clase en la que te concentras en transformar tu energía. Se trata del día en el que se haría una charla pública y gratuita, para dar a conocer en detalle los secretos de la magia, ese arte llegado desde las desérticas tierras del sur y que tanto encandiló al Rey como para forjar las tres grandes escuelas en el Reino.

- Espero que lo hagas bien, Erion. - le susurró Tino.

El joven asintió con la cabeza y sonrió con seguridad. Vestido con unas sedosas ropas marrones, cubría su cuerpo con una capa roja que llevaba pegada en sus antebrazos, ofreciendo un particular baile con los sutiles movimientos del joven. Avanzaba hacia el Altar, donde dirigirse a su público.

En la sala de atrás estaban el que fuera su maestro, Tino, y el Rey, acompañado de sus centinelas. Estaban sonrientes, sabedores del gran talento del joven mago Erion.

- Ese chico es realmente admirable. - comentó su majestad.
- Ha progresado en todos los aspectos desde que está aquí. Su control de la magia ha mejorado considerablemente, posiblemente me supere. - advirtió Tino.
- Y no sólo eso, ha ganado una gran popularidad. - añadió el Rey. - Lo que hizo el otro día, salvar a Lady Lucile, fue un gesto heróico que le ofrecerá una gran reputación.
- Lady Lucile... - Tino pensó unos segundos. - ¿Vendrá a ver también la charla de Erion?
- ¡Por supuesto! Tiene un sitio fantástico para ello, como debe de tener la Princesa de Funda.
- ¡Majestad! - interrumpió uno de los centinelas del Rey. - ¿Puedo pedirle que me cuente como salvó Erion a Lady Lucile?
- La joven Princesa de Funda llegó en secreto para hablar de como la Magia podría usarse para la Orden de Avantrash. - explicó el Rey. - Pero ya sabemos de los enemigos de La Alianza, y hubo un intento de atentado contra ella.
- ¡Miserables! - se quejó el soldado. - ¡Debería estar prohibido pensar en hacer daño a una mujer tan hermosa!
- Así es, su hermosura, su carisma, y sus habilidades. No sólo es la Princesa de Funda, si no que también es una de las influencias más grandes de la Orden de Avantrash. Su padre dejó una gran herencia para todos con ella y su hermano. - el Rey continuó. - Como te decía, intentaron acabar con ella, un grupo de rebeldes. Atacaron su carruaje, pero tuvo la suerte de encontrarse con Erion. ¡Ese muchacho acabó él sólo con una docena de enemigos! Utilizó la magia con destreza, y salvó a la Princesa.
- Desde entonces, su reputación ha crecido enormemente. - comentó Tino. - Pero si no os importa, el discurso va a comenzar.
- Adelante, vayamos. - ordenó el Rey.

Tanto el veterano mago, como Su Majestad entraron ante la gente recibidos por aplausos. Se sentaron a un lado del Altar, reservado para las grandes personalidades. Allí estaba Lady Lucile, una joven hermosa, de largos cabellos rubios y ojos azules, con unos rosados labios que eran sólo un adorno más entre tantos. Acompañada de su mujer de confianza, Lady Violette, de unos cincuenta años. Había otras personas importantes, nobles del Reino, algunos Señores y Damas de Feudos de la Alianza y grandes comerciantes. Todos esperaban oír el discurso de Erion, aún no presente en la sala.

Cuando el joven mago, hoy locutor de la charla, entró en la gran sala, se dispararon los aplausos, los gritos de admiración de las jóvenes, valorando sus virtudes físicas, frente al de los hombres, venerando su capacidad mágica. El muchacho levantó los brazos para saludar a toda la gente, aunque no todos podían llegar a verlo, pues muchos se quedaron fuera de la gran Escuela. La sala estaba abarrotada. El joven se giró hacia los sillones de las personalidades, e hizo un gesto de reverencia hacia ellos. Luego volvió a girarse a su público, y levantando ambos brazos, pidió que se silenciaran para poder hablar.

- Bienvenidos a todos. - comenzó Erion, con tranquilidad, incluso con soberbia. - Es un honor para mi recibiros. Hace unos diez meses que llegué a este Reino. El principio siempre se antoja duro para cualquiera, pero aquí, en Andalan, me he sentido como en casa. Ahora puedo decir, que el día que sea anciano y me pregunten de dónde soy, diré que nací aquí, porque aquí me habéis dado todo. - la gente gritaba de emoción, contenta con sus palabras, cuando se silenciarion, continuó. - Tanto me habéis dado, que para mi es un placer ofreceros lo que sé: La magia. Muchos pensáis: ¿qué es realmente la magia? ¿la puedo hacer? ¿qué puedo hacer?. Yo os responderé esta pregunta. - el chico se movía por el altar. - Comencemos por el principio, la idea de magia. La magia existe desde siempre, sólo que no sabíais apreciarla. La vitalidad que nos hace respirar, la que os hace caminar, la que hace a las plantas florecer o al sol amanecer cada mañana, son parte de la magia. La magia es la sustancia que hace que el mundo se mueva. Está al rededor nuestra, si cerráis los ojos y elimináis todo lo que conocéis, finalmente queda la magia. ¿Qué es lo que podemos hacer entonces con esa magia? Manipularla. Igual que el escultor tiene una roca con la crear una gran escultura como él quiera, la magia es así. Tenemos la materia prima y sólo nos falta darle forma. Todos podemos hacerlo, absolutamente todos. La magia está accesible con entrenamiento para todo el mundo. Algunos llegarán más lejos, otros harán menos, pero es como el que nace para matar en combate o para sembrar en el campo. Eso sí, con entrenamiento y dureza, desde jóvenes, la magia será accesible a todos. Lo que hacemos en la escuela el primer día se denomina como "descarga". La "descarga" es que un mago te lance una pequeña cantidad de magia hacia tu cuerpo, para que podáis sentirla. Pero en realidad la magia siempre estuvo ahí, en vuestro interior y en vuestro exterior. Convertirla es más complicado. Se necesita concentrar la magia en un punto de nuestro cuerpo y después sacarla poco a poco. Ése es el paso más difícil. Cuando lo conseguís por primera vez, lo fácil es transformar la magia en luz. Un fogonazo inesperado sería el primer paso conseguido. Lo siguiente es darle forma. Cada persona tiene su especialidad mágica, y aquí quiero pararme para mostraros los distintos tipos que hay, y cómo hemos definido la magia con ayuda de mi maestro, Tino. Ahora mismo conocemos cinco tipos de magia. Os la presentaré, y os haré un ejemplo. La primera de ella, la más conocida, es la Magia Elemental. - Erion abrió su mano izquierda, y de ella salió fuego. Todos aplaudían. - Es la que antes conocíamos como Magia Ofensiva. Consiste en transformar la energía en elementos naturales, como fuego, tierra, agua, aire, rayo, etc. A su vez, controlar los distintos elementos es complicado, pero no imposible. El segundo tipo conocido es la Magia Curativa. No os haré una demostración, pero sabéis que hay una escuela dedicada a éste tipo en Onuha. Es la más complicada de hacer actualmente, ya que hay que regerar tejidos musculares, cicatrizar heridas, etc. Comenzar a controlarla es difícil, pero no imposible. Os diré un secreto, yo tampoco la domino bien. - la gente se reía con la simpatía del muchacho. - El tercer tipo conocido es la Magia Mental. - de pronto Erion desapareció. Todo el mundo gritaba, sin saber qué pasaba. Al poco, volvió a aparecer. - ¿Me he hecho invisible? ¡No! ¡Realmente no! Lo que he hecho es que vuestra mente no me perciba. Es un hechizo muy fuerte el que acabo de hacer. Ilusiones como ésta pertenecen al tipo de Magia Mental. El cuarto tipo es uno muy interesante, lo llamamos la Magia Material, ya que se utiliza sobre materiales existentes. - Un soldado se acercó y le entregó una espada al mago. Éste la desenfundó y se veía como la hoja de la espada estaba cubierta en llamas. - Ésta espada es mágica, gracias a la Magia Material. Podemos crear objetos mágicos, algunos que podrá usar gente corriente, otro para magos. Crear objetos así lleva mucho tiempo, pero en nuestras escuelas se ha especialiado a mucha gente para ello. - guardó la espada y la dejó atrás. - El último tipo conocido a día de hoy, es la Magia de Conocimiento. Por favor, tú. - dirigiéndose a una mujer de primera fila. - Sube, sube. - Erion la ayudó a subir. - ¿Me dejas tu anillo? Gracias. - El mago se concentró unos segundos. - Te llamas Tya, hoy no has comido por venir aquí, llevas varias horas haciendo la cola. - la mujer asintió a todo lo que decía, impresionada. Erion le invitó a volver a su sitio. - ¡Eso es la Magia de Conocimiento! A través de un objeto o una persona podremos obtener información sobre ella. Estamos aún experimentando con ésto, aunque creemos que hay más tipos de magia que no controlamos, y a la vez, que la magia, sea del tipo que sea, puede crecer más de lo que conocemos. - la gente gritaba, emocionada. - Ya sabéis, si queréis saber más, no dudéis en apuntaros a la Escuela de Magia.

El Rey saltó desde su sitio y se incorporó al altar, para añadir unas palabras:
- Muchas gracias al gran mago Erion. Sólo deciros a todos que pondremos a disposición de todos unos manuales con los conceptos básicos de la magia. ¡Se repartirán por toda la Alianza!

La gente seguía gritando, feliz. Todo lo que habían visto les parecía increíble, pero a la vez sabían que con esfuerzo lo podrían conseguir. Entre el alboroto, Tino se levantó, siguiendo a Erion, que volvía a la sala interior tras la charla.

- Lo has hecho bien, Erion. - le agradeció su maestro.
- Lo sé. - dijo soberbio el joven.

Tino se marchó, sin decir nada más.

2 opiniones :

  1. Curro dijo...

    No tiene abuela xD, eso es bueno, se valora bien el chaval, jajajajaj

    Este es otro formador :D

    Yo quiero apuntarme a la escuela de magiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

  2. Unknown dijo...

    Si fuera tan fácil como recibir una descarga y querer hacer magia. Cuántas veces habré soñado yo que hacía magia...