jueves, 5 de febrero de 2009

Eluana: su vida es morir

Eluana salta a la palestra en el mundo mediático. Como todas las personas, está destinada a morir, sólo que su padre quiere decidir sin permiso del destino. A los 17 años sufrió un duro accidente de tráfico que la dejó en estado vegetativo.

La polémica está servida, y como bien se podría decir, con la Iglesia hemos topado. El Vaticano se mueve en su campaña contra desconectarla y dejarla morir. Su padre, casi tiene conseguido, para éste martes, su objetivo desde hace tiempo: acabar con lo que considera el martirio de su hija.

"Cuando Eluana deje de existir volverá a una dimensión humana, porque hasta ahora ha vivido en una dimensión inhumana. Mi hija ha sido violada, continuamente invadida en su cuerpo, objeto de una violencia que ella habría definido como inaudita, inconcebible e inaceptable". Esas son las palabras de Beppino, su padre.

Comienza la lucha entre la verdadera moral. La moral cristiana, en la que mantener la vida está por encima de todo, o la libertad de poder elegir cuando y cómo morir. Dos posturas que serían mas sencillas si no se radicalizaran en ningún aspecto, y considerando los casos excepcionales, como éste, o como lo fuera Ramón Sampedro, o como muchos otros que siguen sin ganas exhalando aire día a día mientras no son más que una reliquia de piel marchita para sus familiares, casi una cárcel de la que no pueden escapar.

Como digo, Beppino tiene la de ganar. El problema de todo ésto es que realmente nunca podremos saber la opinión de Eluana, la verdadera protagonista, que siendo una cría tuvo que sufrir el trágico final de la vida humana y pasar a la camilla de un hospital.

¿Hay límites en la libertad personal? ¿Hay una salida lógica para éste conflicto? ¿Ganarán otros enfermos con capacidad de respuesta si se acepta el suicidio en casos extremos?

En mi opinión, Eluana, descanse en paz.

2 opiniones :

  1. Vanesa dijo...

    Para ser justos sólo ella podría decidir y eso está claro que no va a ser. No creo que el caso de Ramón Sampedro se pueda comparar a éste; él pudo elegir, ella no puede hacer nada.
    Es difícil posicionarse en casos como estos.

  2. Curro dijo...

    La moral es muy subjetiva, depende de cada uno....