martes, 3 de febrero de 2009

Cinco

- Cinco.

El semáforo apura a su monigote verde, que empieza a parpadear, lo suficiente para detener el tiempo, para percibir una forma, una figura que me llama la atención. Quizás sean los colores de tu ropa, tan a la moda, tan elegantes. Quizás sea el pelo que reposa sobre tus hombros, o las gafas de sol que tapan una mirada que comienzo a imaginar.

- Cuatro.

Mis ojos se han clavado en tí. Estás un poco más cerca, quizás no lo suficiente, aunque preveo que llegarás a mi lado en breve. Me fijo en tu nariz, en tus cejas, en tu boca que sella un semblante serio, cotidiano, rutinario. Sigo parado aunque debería de cruzar.

- Tres.

Estás a un paso de mí. Me llegas a los hombros, y tu pelo parece una red en la que quedaría atrapado. Me ilusiono mientras sigo poniéndole forma a tu mirada, pero ahora, más cerca, percibo tus grandes ojos. El paso rápido, el movimiento constante, sólo le da dinamismo a tu belleza.

- Dos.

A mi lado. Acabo de girar la cabeza, te sigo mirando. Me da tiempo a ojearlo todo, desde tus piernas hasta tu torso. Mis labios se abren, en una muda exclamación, y siento que tu cabeza comienza a girar. El tiempo parece más rápido, aunque no he perdido la cuenta.

- Uno.

Me miras de reojo justo al pasar. No sé si te vi sonreír o lo he soñado, pero es una imagen que guardaré con dulzura entre mis recuerdos. Tu olor ha sido fugaz, intenso. Desearía decirte algo, conocer al menos tu nombre, o si eres real. Tu mano agarra fuerte el bolso, y la silueta que me muestras puede ser un pecado para mis noches, una esperanza para mis días.

- Cero.

El tiempo pasa más rápido. Te pierdo entre la gente. El semáforo se puso en rojo y los coches salían a toda pastilla. Sigo mirando hacia atrás, por si te encuentro, pero ya no estás.

No sé quién eres. Posiblemente nunca sabré nada de tí. Pero jamás cinco segundos fueron tan largos.

1 opiniones :

  1. Vanesa dijo...

    Hay momentos en la vida en los que 1 segundo te parece eterno... lo ideal es que sea eternamente bueno.