martes, 10 de febrero de 2009

Progresistamente incorrecto

Antes de comenzar el artículo, recordar que Eluana ya descansa en paz.

Tras éste inciso, centrémonos en el tema. Una noticia de hoy me ha llamado la atención sobrecogedoramente: Chamizo, defensor del pueblo andaluz, dice que la crisis está afectando duramente a todos, y los más perjudicados son los inmigrantes sin papeles, que viven en una situación aún más crítica. Otro chico, cuyo nombre no leí, decía que debemos de recordar que tras las cifras hay personas.

Sin lugar a dudas, progresistamente incorrecto. El victimismo y el bien común parecen las causas más claras para el progresista actual. Casi vomito la comida ante tal desfachatez enmascarada. La crisis efectivamente nos afecta a todos, pero parece que nadie quiere mirarse al espejo para saber la situación en la que está.

España necesita salvarse a sí misma de una situación bastante grave. Independizarse se convierte en una odisea, sobrevivir en el trabajo es casi un milagro diario. Las noticias de los ERE (expedientes de regulación de empleo) son cotidianas o los trabajadores que no pueden cobrar por la insolvencia de sus empresarios, caídas tras el nefasto sistema económico implantado.

Pero hay más: la dudosa calidad de la justicia, el como el chico acaba muriendo ante el grande, el como el grande se hace chico de pronto, como los gobiernos van a tener más poder aún sobre el usuario normal tras éste período, el patético estado de algunas carreteras regionales... en fin, la cosa está mal.

Si España fuera el paraíso, como creíamos que era hace unos años, vería bien ayudar a inmigrantes indocumentados. Pero me resulta básicamente imposible salvar al vecino si no conseguimos salvarnos nosotros antes. Por eso, las palabras de Chamorro y esa tendencia social me parecen chorradas.

E intento luchar contra mi ideología, pero no encuentro motivos. Le doy vueltas, pienso que la globalización incluye ese tipo de ayuda, creo que el ser humano debe ayudar por propia inercia. Y sé plenamente que la situación de los indocumentados es mucho peor que la de aquí, en la que se juegan su vida. Pero siguen sin salirme las cuentas de los objetivos que se persiguen.

Si ayudáramos a los países de esos inmigrantes a crecer, y no a matarse con la venta de armas, sería un paso. Si se juzgaran a todos los jeques que dominan el continente africano, si las mafias dejaran de ser útiles para los gobiernos, lo comprendería.

Pero a día de hoy necesito salvarme yo, luego a mi familia, luego a mi gente, a mi ciudad, a mi país y al resto. Es como la típica pirámide de Maslow, pero cambiamos los escalones por otro tipo de grados. Si ahora ayudamos a los indocumentados, podemos hacer daño al mismo tiempo a los que están mal aquí.

Y para terminar con ésta hipocresía que hoy invadía el televisor, quiero preguntar, ¿Chamizo habría dicho lo mismo si ésto no le ofreciera un puesto de trabajo?

2 opiniones :

  1. Curro dijo...

    y es q es la pura realidad, primero nosotros, y no es el momento más adecuado para acoger inmigrantes.

    Otra vez has dado en el clavo.

  2. Vanesa dijo...

    Llevo un tiempo pensando lo mismo, yo que siempre he sido defensora de todo y todos, pero me hierve la sangre ver cómo los 'generosos' se parten la cara por ayudar a otros, pero los nuestros siguen muriendo de frío y hambre en la calle. ¿Quién ayuda a nuestros niños?¿A nuestros pobres?

    Un poquito de coherencia, ayuda al que lo necesita, pero no sólo al de fuera.

    Y no es fácil, con esta doble moral de la sociedad, decir lo que realmente pienso, quizás si pensara detenidamente no escribiría esto, pero sin pensar es como se es realmente auténtico y hoy estoy demasiado cansada para pensar...