La fábula de las habilidades en la selva
Había una selva enorme, en la que sólo habitaban animales. Cada animal tenía su terreno propio, pero una vez al mes, todos se unían junto a la Leona para demostrar sus habilidades.
El primer mes, le tocó el turno al Caballo. La Leona lo presentó, y él comenzó a correr, demostrando gran fuerza y velocidad, exhibiendo la hermosura de sus cabellos. Los otros animales miraban con respeto, excepto algunos. El topo se escondía bajo tierra, el mono subía y bajaba del árbol sin parar, y la vieja rata se dormía en cualquier lugar.
El segundo mes fue para el búho, que es muy amigo del mono. El búho comentó lo que veía en la noche, mientras los demás dormían, y la historia fascinó a los animales. Incluso el topo, que estaba bajo tierra, prestó atención. El Caballo comentó que prefería salir a correr durante el día, con la tenue luz del sol. La vieja rata dormía, no dijo nada, ni para bien ni para mal.
El tercer mes le tocó a la garrapata. No le caía muy bien al resto de los animales, pero en general estuvieron presentes. Aunque el mono y el topo se reían entre ellos, al final comprendieron la habilidad de la garrapata de pegarse en la espalda de cualquiera. Ese día, la vieja rata ni apareció.
Era el mes que le tocaba a la rata salir a demostrar sus habilidades. La vieja rata no había hecho nada, pues siempre dormía pensando en un gran queso que no podría tener. Fue uno a uno, al territorio de todos los animales a pedir ayuda. Muchos no se la negaron, ya que los ojitos triste de la rata y la cólera de la Leona eran suficientes para prestarle un poco de atención. La rata le pidió al topo que le enseñara a excavar. El topo lo hizo, pero ella se quedó dormida y no aprendió nada. El topo se enfadó por perder tiempo. Lo mismo le ocurrió al mono, al caballo y a otros animales.
La rata llegó sin practicar nada, sin nada que contar. Así que se puso a contar las historias del gran queso que perseguía en sus sueños. Tampoco era buena oradora. Los animales empezaron a despistarse y hablar entre ellos. Pronto, el mono y el topo jugaban a lanzarse plátanos. El perro buscaba al gato, el Caballo paseaba a la garrapata con orgullo. La rata empezó a llorar y gritar como nunca, diciendo que era una falta de respeto ésto que le hacían. Los animales callaron y siguieron escuchando su historia, a pesar de que les pareceriera ridícula.
La Leona, al terminar, reprendió al resto por la falta de respeto hacia la rata. Entonces los animales encolerizaron: "al menos nosotros no nos dormimos" decía el topo, o "yo he venido, ella no vino a la mía" insinuó la garrapata. La Leona, furiosa, casi sin dar motivos, les gritó a todos que no se podía perder así los papeles, que tuvieran en cuenta que se trataba de una rata.
Al día siguiente, todos fueron de fiesta. La rata se acercaba a la Leona, que era quién la protegía. El resto de animales, aunque estaba cerca, intentaba evitar al roedor. El mono, sin saber qué pensar, habló con su amigo topo: "Ni la Leona la aguanta, sólo hace su trabajo", decía el ciego animal. "Además, no por ser una rata no tiene nada que hacer, es capaz de asustar a un elefante entero", comentó el mono.
El Caballo, avispado de la conversación de ambos animales, se acercó y susurró: "Olvidad lo de la rata, porque no merece la pena. El resto del año todos nosotros hemos colaborado, hemos hablado, hemos tenido nuestros buenos y malos momentos, pero hemos estado ahí. Después de la fiesta, sabéis que puedo correr y llevaros encima mía, mientras el mono trepa árboles, el búho nos guía en la noche o el topo se esconde en la tierra, esa rata sólo estará dormida, soñando."
Y colorín, colorado, la fábula ha acabado.
¿Qué moraleja véis?







3 opiniones :
Jajajajaj, Se quien es la leona, se quien es la rata, se quienes son los monos....... jajajajja, buena, buena, buena, se te olvido decir, q la rata, al principio participo en los juegos dando pie a q se continuaran, y despues se enfado, jajajajjajajajajaj
La leona va de buena, pero no se no se, demasiados favoritismos reflejados.
Como siempre, brillante.
Mañana continuará la fábula, te lo aseguro.
¿Qué bicho soy yo?
y tanto que va a continuar, y Elena me va a dar explicaciones porque me entrega el proyecto, a falta de nada de dias, para que lo modifique, habiendo tenido más de mes y medio para decírmelo, con eso me ha privado de tiempo para el proyecto, tiempo en que he creido que estaba ya bien al no haberme dicho nada....
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